Biopsia: qué es y por qué no hay que temerle
La biopsia es el único estudio que confirma si un hallazgo es cáncer o no. Conoce los tipos y cómo se hace.
Una biopsia consiste en tomar una pequeña muestra de tejido mamario para analizarla bajo el microscopio. Es el paso que permite confirmar un diagnóstico con certeza. Y la mayoría de las biopsias de mama resultan benignas.
¿Cuándo se indica?
Cuando una mastografía, un ultrasonido o la exploración muestran un hallazgo sospechoso que no se puede descartar solo con imágenes.
Tipos más comunes
- Biopsia con aguja fina: una aguja delgada extrae células de un bulto o quiste.
- Biopsia con aguja gruesa (tru-cut): toma pequeños cilindros de tejido; es la más usada.
- Biopsia asistida por vacío: para lesiones pequeñas o microcalcificaciones.
- Biopsia quirúrgica: se extirpa parte o todo el hallazgo en quirófano.
Casi siempre se hace con anestesia local, guiada por ultrasonido o mastografía. Dura entre 20 y 40 minutos.
¿Duele?
Puedes sentir una picadura por la anestesia y presión durante el procedimiento. Después, es normal tener un moretón o molestia unos días.
Cuidados posteriores
- Mantén limpia y seca la zona.
- Evita esfuerzos o ejercicio intenso unos días.
- Avisa si hay sangrado abundante, fiebre o enrojecimiento.
Los resultados
Tardan de unos días a una semana. Pregunta cuándo y cómo te los darán, y acude acompañada.
Saber siempre es mejor que imaginar.