Cuidado de la herida y los drenajes tras la mastectomía
Cómo cuidar tu herida, vaciar los drenajes y reconocer señales de alerta durante tu recuperación en casa.
Seguir bien las indicaciones de tu equipo médico es la mejor forma de evitar complicaciones. Esta guía es general; tu cirujano puede darte instrucciones distintas.
La herida
- Mantenla limpia y seca. Pregunta cuándo puedes mojarla y cómo secarla.
- No uses cremas, polvos ni remedios caseros sobre la herida sin autorización.
- Observa su aspecto cada día: es normal cierta hinchazón y moretones, pero avisa si hay enrojecimiento creciente, calor o secreción turbia.
Los drenajes
Son tubitos conectados a un depósito que recoge el líquido que el cuerpo produce tras la cirugía. Suelen retirarse en una a tres semanas, según cuánto líquido salga.
- Vacíalos y registra la cantidad en el horario indicado.
- Sujeta el tubo a tu ropa para evitar jalones; un cinturón o una pashmina ayudan.
- Cuida que no se doble ni se obstruya.
- Lávate las manos antes y después de manipularlos.
Ducha y sueño
Pregunta cuándo puedes ducharte. Mientras tanto, el baño de esponja es una buena opción. Dormir semisentada con almohadas bajo el brazo y la espalda suele ser más cómodo.
Avisa a tu equipo si
- Tienes fiebre.
- El líquido cambia a color turbio o con mal olor, o sale sangre abundante.
- La zona se hincha, se pone muy roja o duele más.
- Se te hincha el brazo.
Descansa, pide ayuda y date permiso de recuperarte sin prisa.